Los alimentos nos proporcionan la energía y los nutrientes necesarios para que el cuerpo funcione bien.
El dicho “eres lo que comes” es literalmente cierto, puesto que las células corporales crecen y se renuevan a partir de los alimentos que consumimos. Si no aportamos los nutrientes esenciales nuestro sistema puede sufrir; por lo tanto, la calidad de alimento y la forma de manejarlo antes de que llegue a la mesa son muy importantes para nuestra salud.